5.16.2011

En la gran pantalla

El post de hoy es el microrrelato que presenté al concurso de Factoría Fnac "el fin del mundo". Aunque no resultó ganador, la verdad es que me parece bastante gracioso, de manera que he decidido bloguearlo aquí ^^ ¡Espero que os guste!

En la gran pantalla


Corremos, como llevamos haciendo toda la vida, pero hoy es distinto.

Entramos en el cine y atrancamos las puertas antes de que logren atravesarlas. Los gemidos vacíos y los manotazos incansables contra los cristales nos acompañan mientras aseguramos el interior.

El taquillero nos observa arrancar dos butacas, colocarlas ante las puertas y sentarnos, sujetando los cuencos de palomitas y con varios refrescos diseminados por el suelo.

- Perdón – musita, acercándose al fin – Sabéis que pronto van a “esterilizar” la ciudad, ¿no?

- Sep – contesta J.

- Entonces, ¿qué hacéis aquí?

Señalo las puertas de cristal, que resisten impasibles la oleada de caminantes.

- Venimos a ver nuestra última peli de zombis.

5.11.2011

De manos

Acabo de encontrarme, en una de esas carpetas olvidadas del ordenador, una serie de micros inspirados por fotos, que realicé en el curso de narrativa. Se trataba de contar un todo a partir de una parte, en este caso, la mano. Os dejo con una selección de ellos, mientras sigo con zombies y terror diverso ^^

Fui a muchísimos colegios cuando era un niño. Supongo que de ahí viene mi desarraigo. Pero, fuera donde fuera, siempre había algo que no podía soportar y eran aquellas maestreas, no todas, sino las jóvenes, guapas, vestidas de marca, con maridos igual de jóvenes y con trabajos de títulos rimbombantes, que sólo eran profesoras para no decir que eran amas de casa. Aquellas mujeres, que no sentían ninguna pasión por la enseñanza, que se levantaban dos horas antes de ir al trabajo, no para corregir exámenes de los alumnos (en el margen de los cuales siempre ponían caritas de humor acorde con la nota), sino para pintarse y maquillarse, para reconstruirse una cara que no tendría que haber necesitado reconstrucción.

Las odiaba. Las odio. No hay nada que pueda hacer al respecto.

Lo que más detestaba de ellas, sin embargo, eran sus manos. Aquellas manos suaves y delicadas, prueba fehaciente de que, para ellas, el trabajo era algo que sucedía a los demás. Aquellas uñas, a veces postizas, a veces naturales, pero siempre demasiado largas y bien limadas, siempre decoradas con toda clase de motivos o lacadas de colores que debieran de haberse abolido, siempre demasiado cercanas. Odiaba el roce de aquellas extensiones espantosas, el ruido que hacían al repicar en la mesa cuando esperaban a que acabáramos la tarea o el examen, el chirrido horripilante que proferían al deslizarse por la superficie de la pizarra cuando estaban enfadadas.

Aquel tipo de maestras fueron siempre mi pesadilla, la razón de mi desilusión hacia la vida y hacia la enseñanza. Aquellas manos de uñas imposibles, repugnantes y anormales me martirizaron en sueños y en vela durante todos los años de mi niñez.

Supongo que es por eso que ahora, después de acabar con ellas, conservo esa parte de su cuerpo para mi colección.

Marcos y Núria se conocieron en terapia. No se parecían en nada, salvo en el severo trastorno que les había llevado hasta allí.

Núria era una chica mona, un poco pija, de buena familia y bastante estudiosa. No le gustaba ningún tipo de música en especial, ni ningún tipo de cine en especial, ni ningún tipo de libro en especial, por mucho que saliera de fiesta, fuese al cine o leyera en casa. Simplemente, se dejaba llevar por lo que elegía la mayoría. Y era completamente feliz con ello. Marcos, en cambio, era un espíritu libre, un freak, como solían llamar a este tipo de chicos las amigas de ella. Iba tatuado de pies a cabeza, llevaba ropa pasada de moda, o a la que la moda jamás había considerado, tenía gustos muy específicos en cuanto a todas las artes y no toleraba que nadie le dijera qué debía hacer ni cómo debía comportarse.

Lo suyo no podía funcionar de ninguna manera, ni en este universo ni en cualquiera de los otros ocho universos alternativos que Marcos sabía que existían y que Núria negaba con las cejas arqueadas. Sin embargo, sólo ellos dos podían comprender el asco que sentía el otro ante la idea de tocar su propia ropa sucia o por qué se lavaba las manos hasta que se le despellejaban. Y eso, en aquél momento de sus vidas, era lo que importaba.


José no sabía lo que era; de hecho, jamás hubiera llegado a la conclusión, él sólo, de lo significaba en realidad. Por suerte, el padre Victorio era un alma buena y caritativa, y le estaba ayudando.

Él decía que era una bendición, una señal de la grandeza de Dios, un auténtico milagro. José, como siempre, no sabía encontrar las palabras. Le decía al padre que, a veces, era como si la mano no le obedeciera, como si actuara por su propia voluntad. Entonces el padre Victorio le cogía por el hombro y le llamaba hijo y le decía que, si no tenía voluntad sobre su mano, era porque ésta estaba dominada por un poder superior.

¡Pero cuidado! Porque el diablo, el gran enemigo, el perfecto embaucador, Satanás, estaba siempre al acecho y podía aprovecharse de su débil voluntad. Por eso el padre Victorio consideraba una bendición el haber sido el primero en tener noticia de esa circunstancia, pues él y sólo él podía guiarle por el camino de la verdad y hacer que su mano, que no le obedecía, sirviera a los propósitos de Dios.

José iba a dejar de torturar a animales en el bosque y se encargaría de la voluntad del señor, que convenientemente descifraría el padre Victorio. De los cuerpos, también iba a encargarse él.

5.01.2011

La sangre del dragón (et alt)

Hoy se ha publicado la 2ª edición del ezine en el que colaboro (también como organizadora), y cuya temática versaba esta vez sobre los dragones. Os dejo el link de mi relato: La sangre del dragón, con ilustraciones de Solange Cabrino y Ana Menéndez. Para ver el resto de colaboraciones sólo tenéis que clicar "inicio" para que os redireccione a la página principal del ezine.
¡Ah! Y no olvidéis vuestros votos para el concurso de la Factoría Fnac: En la gran pantalla.
;)

4.30.2011

¡A votar!

Desde hoy al día 8 de Mayo quedan abiertas las votaciones del concurso del fin del mundo de la Factoría Fnac. Se puede votar una vez por usuario y día (la clave está en el día XD) así que os dejo el link de mi micro, por si os gusta y me queréis, o no os gusta pero me seguís queriendo ^^

En la gran pantalla

¡A Votar!

4.27.2011

Hoy es el día del fin del mundo... ¿has quedado?

Entre muchas otras cosas (a veces incluso demasiadas), esta semana me he apuntado al concurso de microrrelatos de temática "el fin del mundo" que propone Factoría Fnac.
La verdad es que me ha costado lo suyo hacer el micro, micro, porque el que hice para Versículos Prohibidos tenía 400 palabras, pero en éste no podía pasar de las 150. Aun así creo que ha quedado bastante gracioso...
Después de facebookearlo, twittearlo, mandar mails y salir a la calle a gritar la dirección letra por letra, dejo aquí también el link para que podáis votarlo (si os gusta, o si no os gusta pero vuestro amor por mí os nubla el juicio), del 30 de abril al 8 de mayo. En las bases pone una votación por persona y día, con lo que presumo que se puede votar una vez cada día todos los días (ehem ehem) XDD
Nada más por hoy, entonces, que el link que os he prometido: En la gran pantalla.
¡Hasta más leer!

4.18.2011

Versículos prohibidos

Con cuatro pendientes por banda y viento en popa a toda vela, parece que lo de dejarse las uñas escribiendo empieza a dar sus frutos. Acaba de salir hoy mi primera colaboración con los miembros de Nocte en un libro de microrrelatos de Semana Santa que publica 23escalones. Podéis ver la noticia en el blog de la asociación NOCTE y descargaros el libro (que es gratuito, ¿pediréis más?) en la web de 23escalones.

Espero que lo disfrutéis si decidís echarle una ojeada, cosa que sin duda os recomiendo :)

A la carga, entonces, que en la vida no se puede uno parar a mirar las musarañas, o se le pasan todos los trenes, por muy tarde que vayan siempre.

4.10.2011

La chispa en el genio

He aquí un hiperbreve que me ha asaltado mientras repasaba las notas de la biografía de Nikola Tesla que leí en la wikipedia. Hace un tiempo que este señor no deja de aparecérseme por doquier, así que he decidido que es el momento de saber un poco más de su vida y milagros y, a decir verdad, cuanto más leo más me fascina. Así que, de su vida a mi imaginación, un microrrelato acabado de salir de la pluma:

La chispa en el genio

Todo en orden, todo colocado, todo a punto para empezar. Años de estudio; no en las aulas ni en los laboratorios, sino entre las paredes de la propia mente, donde se encuentran las máquinas que ya sólo debe seguir construyendo.
Y en cuanto baje la palanca, en cuanto las ponga en marcha y los tentáculos de su ingenio se transformen en la corriente de la vida, impactando y removiendo infiernos y firmamento, entonces sabrá por fin que la energía de la creación no puede morir jamás.

3.02.2011

Surcando Ediciona

Por fin, la primera edición del ezine en el que colaboro como organizadora (y que me tuvo ayer hasta horas que sólo Lovecraft sabe, y hoy sin desayunar hasta éstas) ¡ha salido a la red!
Podéis verlo en Surcando Ediciona, y mis relatos en los siguientes enlaces:Viaje a las Estrellas y Mi deseo.

La segunda convocatoria para la próxima edición ya está abierta, de modo que si alguien quiere participar, aquí están las bases y la convocatoria.

Ahora sólo me queda terminar los cuentos de la segunda antología de terror en la que estoy trabajando, el microrrelato para Nocte y acabar de corregir Orb3, después de lo cual no planeo descansar (¿para qué?) sino empezar a escribir la novela steampunk que tengo en mente y quizá participar en algún que otro concurso de narrativa fantástica o de terror. :)