4.30.2011
¡A votar!
En la gran pantalla
¡A Votar!
4.27.2011
Hoy es el día del fin del mundo... ¿has quedado?
Después de facebookearlo, twittearlo, mandar mails y salir a la calle a gritar la dirección letra por letra, dejo aquí también el link para que podáis votarlo (si os gusta, o si no os gusta pero vuestro amor por mí os nubla el juicio), del 30 de abril al 8 de mayo. En las bases pone una votación por persona y día, con lo que presumo que se puede votar una vez cada día todos los días (ehem ehem) XDD
Nada más por hoy, entonces, que el link que os he prometido: En la gran pantalla.
¡Hasta más leer!
4.18.2011
Versículos prohibidos
Espero que lo disfrutéis si decidís echarle una ojeada, cosa que sin duda os recomiendo :)
A la carga, entonces, que en la vida no se puede uno parar a mirar las musarañas, o se le pasan todos los trenes, por muy tarde que vayan siempre.
4.10.2011
La chispa en el genio
La chispa en el genio
Todo en orden, todo colocado, todo a punto para empezar. Años de estudio; no en las aulas ni en los laboratorios, sino entre las paredes de la propia mente, donde se encuentran las máquinas que ya sólo debe seguir construyendo.
Y en cuanto baje la palanca, en cuanto las ponga en marcha y los tentáculos de su ingenio se transformen en la corriente de la vida, impactando y removiendo infiernos y firmamento, entonces sabrá por fin que la energía de la creación no puede morir jamás.
3.02.2011
Surcando Ediciona
Podéis verlo en Surcando Ediciona, y mis relatos en los siguientes enlaces:Viaje a las Estrellas y Mi deseo.
La segunda convocatoria para la próxima edición ya está abierta, de modo que si alguien quiere participar, aquí están las bases y la convocatoria.
Ahora sólo me queda terminar los cuentos de la segunda antología de terror en la que estoy trabajando, el microrrelato para Nocte y acabar de corregir Orb3, después de lo cual no planeo descansar (¿para qué?) sino empezar a escribir la novela steampunk que tengo en mente y quizá participar en algún que otro concurso de narrativa fantástica o de terror. :)
2.18.2011
2.16.2011
Nocticias
Entre las notícias recientes, la primera de ellas es el haber sido admitida como miembro de la asociación Nocte; comunidad de autores profesionales de terror en lengua castellana.
Otra de las noticias es mi participación en dos flamantes proyectos que prometen horas de entretenimiento y diversión (tanto para mí como para los lectores). El primero de ellos, de la mano del curso de narrativa que sigo realizando y mi profesora, Marta Sanuy, es Conexión Chéjov, un relato colectivo surgido a partir de la creación de diversos personajes de inspiración chéjoviana, en el que el lector puede ir viendo la construcción, desde la nada, de un relato escrito a varias manos. El segundo proyecto, aún pendiente de web en wordpress, lleva por título Surcando Ediciona, y es un ezine de edición bimestral, que presenta la colaboración de varios autores, tanto escritores como ilustradores, pertenecientes a la plataforma Ediciona. En este último formo parte del equipo organizador, además de colaborar en las convocatorias que me sean posibles (en la primera colaboro con dos relatos).
Por último, aunque para nada menos importante, a finales de este mes presentaré a la editorial Eldalie Publicaciones otras dos obras para que consideren su publicación. La primera de ellas es otra antología de cuentos de terror, que lleva el título provisional de Casos Insólitos, mientras que la segunda es una novela de ciencia ficción postapocalíptica, que lleva el título de Orb3 (leído Orbe) y que está en proceso de corrección.
Así pues, aunque no lo veáis, no paro de escribir, muy a pesar de tanto examen y campus virtual de la Universidad, que a veces marea más que no ayuda.
1.20.2011
Hiperbreves II
Dicho esto, os dejo con los hiperbreves que he escrito durante las dos últimas semanas (esta dudo que escriba nada, con los exámenes a la vuelta de la esquina!). ¡Hasta pronto!
HIPERBREVES II
Por no callarse
Dice la leyenda que cayó sobre ella una maldición: cada vez que abriera la boca para el elogio, la envidia y la ponzoña que la habían consumido antaño caerían sobre el objeto de su deseo, destruyéndolo para siempre.
Esta es la razón, después de años de deliberar en silencio, por la que la princesa decidió hacer muy feliz al hombre más feo, ignorante y villano del reino.
Lo Lo que nos hace hombres
¿ Qué es lo que diferencia a mi especie de la tuya? – preguntó un sabio a su perro sin ninguna voluntad retórica.
El animal agitó el rabo alegremente e inclinó la cabeza como si le estuviera entendiendo. Tras él, el fuego consumía la leña en el hogar.
Vocación
Cogía la pluma y no podía parar; encendía el ordenador y no había descanso para sus manos; hojeaba libros de consulta y diccionarios, y su cerebro jamás descansaba. Escribía, corregía, reescribía y repasaba. Mecanografiaba, imprimía, encuadernaba, ensobraba y enviaba. ¿Y luego? Luego volvía a coger la pluma, el ordenador y los libros de consulta; a escribir, a teclear y a leer; a mecanografiar, a imprimir y a mandar por correo lo que había escrito. No paraba ni para comer y siempre tenía qué leer en el baño.
Así que, cuando le preguntaron a su marido de qué había muerto la célebre autora, dijo que “de publicar”.
Prosperidad
Quería hacer algo grande con su vida, algo por lo que su nombre jamás muriera y su persona fuese eternamente recordada.
Hojeaba los libros de historia sin mirarlos, con la eterna convicción de que Julio César, Juana de Arco o Iván el Terrible lo habían tenido inmensamente más fácil. Él no tenía el tamaño del cerebelo de Einstein, ni el del bolsillo de Edison o el tiempo libre de Mary Shelley, pero quería que su nombre figurase, como los de aquellos, en la memoria de la humanidad.
De modo que un día, sin pensarlo más, decidió que sería el hombre que voló el Parlamento.
No pegar ojo
Érase una vez un inventor que no dormía, pues pensaba que la inspiración podía cogerle en sueños, y él nunca los recordaba.
Sin embargo, de puro agotamiento, jamás se le ocurrió inventar nada para grabarlos.
Abandono
- - Te dejo – le dijo ella con lágrimas en los ojos. Se había llevado todas sus cosas días atrás, pero había vuelto para despedirse -. Tienes que entenderlo – vaciló su voz mientras apartaba la mirada -. Ya no me siento segura contigo y ahora… -suspiró y se tocó afectuosamente la barriga –. Ahora tengo que mirar por dos.
Se hizo un tenso silencio mientras un hombre trajeado les miraba con cierto descaro.
- Gracias por todo – dijo ella al fin, se besó la palma de la mano y la apoyó en el capó antes de marcharse del concesionario.
Entre algodones
Se mecía como las hojas de un árbol al compás de la brisa de un día de verano, aunque no acabase de visualizar del todo aquella escena, pero le gustaba. Le gustaba casi tanto como el olor a anís y espliego que le llenaba los sentidos, como los tímidos rayos del sol, que le calentaban sin molestarle.
El vaivén del transporte era agradable, plácido, tranquilizador. Seguramente el paisaje que se veía por la ventanilla era algo idílico, pero el cansancio le vencía y se sentía tan a gusto y relajado, que acabó durmiéndose al volante.
Vida social
“No tengo tiempo de acabar el trabajo, ¡tengo demasiado que hacer!” le había dicho a su compañera de laboratorio por Facebook, justo antes de twittear una versión más corta y actualizar otra, considerablemente más larga, en su blog, myspace y livejournal. Luego se había hecho un té, estresado por aquel montón de trabajo, había hablado con varios conocidos por el Messenger, subido fotos al Fotolog, Tumblr y Picassa, un par de dibujos a Flickr y Deviantart, posteado en cuatro o cinco foros y comunidades, y comido cantidades ingentes de tortitas de arroz.
A las 3:36 de la madrugada colgaba su mensaje de buenas noches en Buzz, Facebook y Twitter y se acostaba, pensando en el montón de gente que, ojalá, siguiera interesada en su vida mañana.